jueves, 5 de noviembre de 2026

Capitulo 6







Frank está muy agobiado. Está en un bar con Javier.

--ya me gustaría a mi que las chicas se pelearan por mi. Carlota te dejó si ahora se arrepiente pues no es tu culpa. Yo no dejaría escapar a Maite. –Javier.

--Me sentía tan contento por ser libre, tenía controlada a Maite que insiste en salir conmigo pero le podía ir dando largas pero no esperaba que Carlota se arrepintiera. La pobre está hecha polvo...

--¿y en que has quedado con las dos?

--Pues a Maite le he dicho que la ruptura con Carlota no es definitiva pero a Carlota le he dicho que lo tengo que pensar.

--pero alguna de las dos te gustará más.

--Pues la verdad es que no. Ya me he acostumbrado al sexo y es la única ventaja de tener novia pero odio sentirme atado y es que no sé cual de las dos elegir.

--Pues sal con las dos a escondidas.

--Sí para que se enteren y me los corten... Y lo peor es que mañana vamos a estar en casa de Maite para hacer el trabajo... ¿no se te ha olvidado, no? No llegues tarde.

--No tranquilo, a ver si no te van a violar esas dos.

--¡no seas bestia que seguro que los padre de Maite estarán con ella¡

Frank siente que está en un problema pero Javier se burla de él. De pronto Frank pone cara de enamorado.

--por eso no te gusta ninguna de las dos... ¿estás enamorado de otra? ¡¡¡No será Emília¡ --Javier molesto.

--pues no...¿¡cómo se te ocurre?¡ y hablando de ella a ver si mañana aprovechas o ¿ya no te gusta?

Javier no le dice nada. En realidad no tiene demasiado interés en la chica, lo que si no quiere es que esté con Frank. Sólo quería estar con lo chica si Frank quiere estar con ella.

--¡pues entonces en quien estés pensando¡ --Javier.

--¡en Mary¡

--¿en quien?

--La norteamericana...

--ah sí esa zorra que te hecho dos polvos y desapareció de tu vida sin decirte nada...

--Pues sí, no dejo de pensar en ella. Por ella sí me dejaría atar...

Frank dice esa frase con doble sentido recordando las cosas que hacía con la mujer.

--No entiendo porque me dio su número de teléfono si nunca me toma la llamada.

--ella es una mujer y tú un crío. Se divirtió contigo y ya está. Los dos os la pasasteis genial. No te quejes tanto.

--la hecho de menos.

--¿es que no tienes bastante con dos mujeres?

--Ni Maite ni Carlota son mujeres... no sé... debí ser más claro con Mary. Ella pensaría que no me interesa.

--Deja ya de pensar en esa mujer. Tal vez tuvo una urgencia o seguro que su desaparición está premeditada para tenerte aún más loco...

--pues lo consigue. No dejo de pensar en ella y nada me calma la sed de ella, a veces siento ganas de follarme a toda mujer que tengo delante. No me puedo controlar y me da miedo hacer daño a nadie.

--¿¡con sexo?¡ los hombres estamos haciendo un gran favor a las mujeres .Las hacemos gozar, ellas deberían pisar el suelo por el que pisamos.

Frank lo mira sin hacerlo mucho caso. Está agobiado.












Llega el día tan esperado por Emília. Es sábado y verá a su amado y estará con él. Tiene que ir a un barrio de las afueras de la ciudad que no conoce. Está muy nerviosa y llega una hora antes. Frank se hace esperar. Teme que no aparezca como Javier que pasa de venir. Finalmente llega Frank, una hora más tarde. El chico se disculpa muy dulce. Emília suspira.

--desde luego... unos se pasan y otros no llegan –Maite.

--¿porqué?¿qué pasó? –Frank.

--Nada que Emília casi nos saca de la cama pero en fin... ¿queréis tomar algo?

--un zumo –pide Emília.

--yo lo que sea menos zumo –Frank.

La madre de Maite les trae un zumo para Emília y cola para los otros dos. Maite siente pena ya que Frank no muestra interés en ella, a pesar, que con disimulo, le va tocando con la pierna. Frank se pone muy nervioso ya que el padre de la joven está mirando. Para realizar el trabajo tenían que traer un resumen de unas cuatro hojas que de hecho es ya la extensión total del trabajo. Emília sí lo ha traído. Frank sólo ha hecho una hoja y media y Maite media que le ha hecho su padre. Emília, mientras lee su parte, se pone muy nerviosa ya que todos la miran. En especial Frank. El padre de Maite felicita a la muchacha. Le dice que su trabajo está muy bien hecho. Añade que la parte de Frank también pero menos trabajada. Bajo las órdenes de Frank, al que Emília admira por su seguridad e inteligencia, se van seleccionando las párrafos que entrarán en el trabajo. Como nadie quiere hacerlo, Emília dice que será ella la que lo pasará a máquina.

--que sea máquina eléctrica –dice Frank.

--seguro que la vecina me la deja –Emília.

Frank se acerca a Emília y le pregunta cómo debe hacerlo. Le da consejos. Le dice las frases que tiene que poner, frases que les gusta a profesores como Ángel. Le pide que ponga su resumen tal cual y luego como no llegan a las medidas del trabajo pues el guapo chico selecciona los trozos mejores del de Emília. Ella le escucha atentamente y lo mira enamorada. La parte de ella está en catalán pero la de él en español y el trabajo tiene que ser en catalán. 

--cuidado sobretodo a traducir lo mío, y no hagas faltas... si alguna palabra no sabes cómo se escribe pues usas otra –Frank.

--pero que tenga sentido –dice Maite con desprecio.

En el fondo Maite siente que esa joven es su rival y por eso la quiere dejar mal.

--¡oye que está en COU¡ --la defiende Frank.

Maite se disculpa a la fuerza. Emília está feliz porque su amado la defendió. Cada uno tiene que poner su opinión. Frank y Emilia ya la tenían hecha pero no así Maite que se va a su cuarto. Frank y Emília se quedan solos. Ella está muy nerviosa. Ninguno de los dos habla.

--mira que tener que irse para hacer su opinión –se queja él.



Han pasado mucha rato juntos y Emília está feliz. No tiene prisa para irse y de hecho Maite tampoco. Quiere que se vaya Emília pero no Frank.

--ya es tarde y tú vives lejos ¿verdad? –Maite a Emilia.

--¿dónde vives? –Frank.

--en Rocafonda.

--Yo también... ¿dónde?

Resulta que los dos viven a muy pocos metros de distancia. Maite se muere de rabia. Emilia siente que es un sueño.

--pues vamos juntos –Frank.

El guapo chico se quiere ir ya pero Maite lo retiene:

--aún es pronto... el autobús aún no sale todavía. 

Tanto Maite como Frank se sorprende al enterarse que Emília llegó a pie ya que están a más de una hora de distancia de su casa y ni conocía la zona.

--si quieres vamos caminando –dice Frank nada convencido.

Emília le dice que como él quiera pero es que no lleva dinero. Sin problemas Frank le deja 25 pesetas, que es todo lo que le sobraba y Maite le deja las 50 restante (50 pesetas serían 30 céntimos. Un euro son 100 centimos). Aunque Maite siente celos, no quiere quedar mal ante Frank y además piensa que caminando estarán más rato juntos. Emília está tan nerviosa que no piensa en eso. Maite les enseña su cuarto. Se disculpa ya que es muy pequeño.

--el mío si que es pequeño –Frank.

Maite enseña orgullosa el curso de italiano que está haciendo y presume de todos los libros que tiene. Frank se queda muy impresionado.

--si hay más arriba del armario –Frank.

--y muchos más que me he leído –presume Maite.

Emília no dice que a ella le parecen pocos, que ella tiene más. Maite habla del trabajo con Frank.

--no sabes que mal que no haya podido hacer mi parte pero es que me ha sido imposible. –Maite.

--bueno pero al menos tú te has preocupado de que viniéramos a tu casa... –Emília piensa que eso no es ningún mérito ya que ella hubiera ofrecido su casa pero así pasará rato a solas con Frank-- y es que Javi ha pasado del todo y eso que ayer se lo recordé...

Frank mira la hora.

--bueno... creo que ya es hora... mejor nos vamos –Frank.

Maite no lo retiene pero no le falta ganas.







Emilia llega muy contenta a la parada con Frank. Se alegra que se les haya escapado el bus y por culpa de haberlos entretenido Maite y aún falte una hora para que pase el siguiente. Él no dice nada y se sienta y ella a su lado. Frank habla muy alterado del pasotismo de Javier:

--!ha repetido dos cursos y es que siempre lo deja todo... seguro que este año lo va a dejar también para trabajar de cualquier cosa. Así no va a llegar a ningún lado!

Frank está muy alterado. Le sabe mal el pasotismo de su amigo que ni siquiera se ha molestado en ir para hacer el trabajo. Emília lo escucha sin saber que decirle. El chico mueve mucho sus rodillas y se topa con las piernas. A ella le pierde el deseo.

-¡es que me pongo nervioso cada vez que hablo de él¡

A Emília le conmueve la preocupación de Frank por su amigo. El rato se le pasa volando a la joven. Llega el autobús. Se sientan, por iniciativa de él, el uno frente al otro. Son las dos y media y Emília está muy preocupado por su abuela ya que no le ha avisado de que iba a tardar tanto, claro que tampoco se lo imaginaba ella pero está feliz. Emília habla con Frank de los problemas que tiene con su abuela y de la posible causa.

--y es que si saliera mucho pero es que a la que me retraso ya la tengo nerviosa, si el otro día me vino a buscar al instituto cuando nos quedamos más tarde por el examen. Yo no podía saber que el profesor nos iba a dejar quedar más tarde siendo la última clase.

--pero la culpa es tuya por haberla acostumbrado a no salir. No debes enfadarte con ella –Frank-- ¿siempre habéis vivido solas?

--No, mi mamá murió en verano.

Frank le dice que lo siento algo incómodo y cambia de tema. A ella le hubiera gustado desahogarse con él.


El autobús se para un rato en la estación y Frank ve a una gordita fuera. Le llama y hablan desde la ventanilla. Emília siente rabia al pensar que la gorda va a subir con ellos.

--es del instituto –le dice él.

--No me importa –dice ella intentado ocultar su rabia.

--te lo digo para que no pienses que hablo con todo el mundo –le dice Frank a Emilia muy simpático.

El conductor se había ido a tomar un café y cuando vuelven entra nuevos pasajeros entre ellos la gorda que se sienta detrás de Frank. Los dos empiezan a hablar para rabia de Emília que se siente desplazada. La gorda es muy amiga de Frank y él se desahoga con ella. Así Emília se entera que Carlota, con la que salía, ha roto con él pero ahora quiere volver. También él habla de otra chica que quiere salir con él.

--No sé a cuál de las dos escoger. Me gusta quedar bien con todo el mundo.

Aunque la ternura de él la conmueve le da rabia que Frank esté con otras y que hable de eso delante de ella. No le sorprende que esté tan solicitado pero se muere de celos al pensar que ella no existe para él.





miércoles, 4 de noviembre de 2026

Capitulo 5

 



Emília camina triste por la playa. Se queda frente al mar y como si de una bella criatura marina se tratara, Frank sale de entre las aguas. Muy sonriente. Aunque la imagen está algo borrosa el guapísimo chico está desnudo. Ella no lo duda, se mete en el agua con él.

--Te amo, te amo... Frank Barrios –dice segura.

Frank la abraza y los dos desaparecen bajo las aguas.

Emília despierta entre sudores. “Te amo, Frank” –dice casi sin pensar.

No puede dormir, no puede dejar de pensar en su amado.


“15 de noviembre de 1992 (domingo)

Querida amiga:

Estoy tan confundida. Me juré a mi misma que no volvería a pensar en Frank. En estos días ni me he acercado a él así que pude cumplir mi promesa pero hoy me ha fallado mi subconsciente. Aunque mis sentimientos hacia él están a la baja, al menos eso creí, he soñado con él y le confesaba amor. Y hasta me parece que él estaba desnudo. Me he despertado con ganas de gritar al mundo: Te amo Frank Barrios y no me importa nada. Estoy segura que hoy mismo sería capaz de hacer el amor con él aunque después no me mirara a la cara. Por él sería capaz de hacer algo que juré que jamás haría: No permitir que un chulo me haga daño, no permitir que se repita la historia de mi madre que un mal hombre la sedujo con tan solo 15 años y la abandonó embarazada. Cada vez que veo a Frank tan chuleta no puedo dejar de acordarme de mi padre y lo trato de odiar y por otro lado le digo que no todos los hombres son iguales. Espero que mi madre donde esté me proteja y no me haga hacer una locura. Juré que nunca un hombre se burlaría de mi, que nunca sería diversión para un cerdo. No soporto pensar que Frank le gusta seducir adolescentes como ese hombre que se burló de mi madre. Mi madre conservaba una foto vieja de él y es muy guapo pero mayor que ella. No quiero, no quiero enamorarme de Frank pero creo que ya no lo puede evitar. No voy a poder evitar cometer el mismo error que mi madre. Sé que hará cualquier cosa que él me pida para hacerlo feliz y eso me da miedo. Mi abuelita de muere del disgusto. Me tengo que alejar de Frank antes de que me lastime pero cómo si tenemos que hacer un trabajo juntos... cómo si me muero por verlo.”



Emília está muy agitada. Mira enamorada a Frank que le sonríe muy dulce pero no se dicen nada. Ella va a su sitio acalorada. Intenta no pensar en él pero no deja de mirarlo de reojo. Lo mira y respira amor y siente miedo. En clase de historia, Frank protagoniza una escena bien divertida con el profesor. Don Ángel está repartiendo comentarios. Llama a al guapo chico para que recoja el suyo.

--tienes nombre de dictador –le dice.

Frank no dice nada pero se acerca al profesor caminando como un chico muy duro y Emília no puede dejar de mirar al chico con deseo. Mientras el chico se acerca el profesor se retira como haciendo ver de “broma” que le da miedo:

--¡hombre no te lo tomes así¡ --dice en plan broma aunque en realidad teme que alguno de sus alumnos se canse de sus tontas bromas y lo golpee. 

Frank no dice una cara pero no dice nada:

--que tipo tan pesado –piensa.

Ángel estira el brazo como si no quisiera que se le acercara Frank y éste vuelve a su sitio. El grande y bonito trasero del joven enciende a Emilia, le encanta verlo caminar.






La verdad es que el trasero de Frank es una de las atracciones de la clase. Lali siempre se lo toca "de broma" y él hace como si le molestara.

--tú no le puedes tocar pero él si que toca, eh? –dice Lali a Carlota.

Emília sigue la escena con celos y con rabia. 


“17 de noviembre de 1992 (martes)

Querida amiga:

Hoy me he despertado un poco triste y aunque me asusta mucho hasta donde puedan llegar mis sentimientos hacia Frank no puedo dejar de pensar en él. Aunque pienso que es una marranada y es algo muy sucio. Tenía ganas de volver a sentir lo de ayer, de ser suya aunque fuera solo en sueños... Me gusta tanto. Todas le tocan el culo y él le va muy detrás a una de las empollonas de la clase, la tal Carlota. Pero no he visto nada que diga que hay algo entre ellos, pero debe ser el comienzo. Sé que un chico tan guapo no puede no tener novia pero ¿porqué tiene que ser de la clase? No soportaré verlo con otra. Me voy a morir de dolor.”


“18 de noviembre de 1992 (miércoles)

Querida amiga:

Esa semana hemos tenido tres exámenes, y Frank con su muy deficiente (nota mínima) frente al notable (cerca de la nota máxima) que he sacado yo me demuestra que no me equivoqué al tratarlo de gandul. Todo lo que tiene de listo lo tiene de vago. Además ni él ni su amigo están moviendo un solo dedo para el trabajo que tenemos que entregar el próximo lunes. De hecho yo soy la única del grupo que trabajo. Maite buscó una noticia y ya se quedó satisfecha y eso que debemos buscar noticias todos los días. De todas formas me alegro estar haciendo el trabajo con Frank. No sólo está como quiere sino que me gusta tenerlo cerca aunque sé que no me conviene. No sé, quiere llegar a conocerlo. Saber si es mala persona o no”.




Al día siguiente por la tarde, se comenta un incidente que Emília ha tenido con un profesor, con don Ángel. Lali y Frank se acercan a ella para saber que pasó.

--todo fue culpa de Maite. Ella me preguntó donde se hacía latín y yo se lo dije.Yo no comprobé el horario y supuse que sí tocaba latín... no historia... Y a parte de la bronca del profesor por llegar tarde y que me tratara de tonta por equivocarme de aula, Maite le está diciendo a todos que la culpa fue sólo mía... cuando o fue de las dos o fue suya. Ya que la que se equivocó fue ella. Pues sí fuimos al aula en la que toca latín.

Emilia está muy enfadada por el mal trago que ha pasado. Frank está sentado en las mesas de atrás y eso la excita. Para calmarla, Lali le dice:

--otro día no le hagas caso a Maite porque es tonta.

Frank se revuelca sobre las mesas muerto de la risa. Emília le ve la entrepierna bien abierta y se ruboriza y se excita.

--te gusta mucho meterte con la gente ..¿eh? –dice Frank.

Emília siente celos de que Frank defiende a Maite y que no se ponga de su lado. Después Lali les explica a los dos un chiste. A la primera ninguno de los dos lo entiende. Frank lo entiende a la segunda:

--Es malísimo –Frank.

Emilía se queda sin saber de que iba.

Después y para deleite de las dos chicas, Frank se desabrocha el cinturón para abrochar los botones de su cremallera. Emilia mira con timidez devorada por el deseo. Frank se da cuenta de las fuertes miradas de la chica y aunque le gusta sentirse deseado le da un poco de vergüenza.

--sí quieres lo puedes repetir, nosotras no tenemos complejos ¿verdad, Emilia?

Emília no dice nada pero sonríe con timidez.

--yo sí –dice Frank muy simpático.

--¿que la tienes muy pequeña? –pregunta Lali muy coqueta.

Él dice que sí muy simpático.

--¡que mono¡ --piensa Emília con ganas de besarlo y abrazarlo.



Ese domingo, Javier y Frank están en la discoteca. Hablan mientras toman unas cervezas

--que milagro que Carlota te dejó salir solo –Javier.

--Esto de tener novia tiene sus ventajes pero...

--A parte de que tienes sexo seguro ¿qué otras ventajas tiene?

Los dos se miran con complicidad.

--Es que Carlota es muy absorbente y es que ya parecemos matrimonio.

--Pero si no te gusta pues déjala.

--Es que me da pena...

Javier se burla de él.

--Desde luego, para deshacer la cama eres muy hombre pero luego para hacerla.

Javier lo deja solo un momento para ir al baño. Frank bebe para relajarse. Una voz de mujer lo distrae. 




--Hola, ¿por qué tan solito?¿ Me puedo sentar?

Frank mira sorprendido a Maite que está muy provocativa. Sus hormonas se están revolucionado. Maite no hace más que sonsacarlo y le pone la mano en el muslo y va acercándose a la entrepierna. Él traga saliva y se levanta de golpe.

--!tengo que ir al baño¡¡ --dice sofocado.

--bueno... yo te espero...

Frank no dice nada y se va corriendo. Javier se está lavando las manos y se sorprende al verlo tan alterado. Mete la cabeza bajo el grifo para enfriarse. La excitación no pasa.

--¿¡se puede saber que pasa?¡ --Javier.

Jadeando Frank le dice:

--¡No sabes lo que pasó... fuera está Maite y ...bueno... ya sabes¡

--¿¡te quiero llevar a la cama?¡ ¡que suerte, es tonta del culo pero está muy buena¡

Frank habla muy alterado:

--pero es que yo ahora lo que menos quiero es complicarme la vida más con otra mujer.

--Mary ya no te ha vuelto a llamar, desapareció de tu vida y ya te has cansado de Carlota pues prueba a Maite, le tienes que hacer el favor.

--¡Si ya es complicado salir con una chica de la clase... no me quiero imaginar saliendo con dos¡

--¿y qué te vas a quedar aquí encerrado?

--No... tú vigila que no haya moros en la costa.

Javier sale primero y le dice a su amigo que puede salir. Frank se va corriendo. Javier va al sitio y trata de seducir a Maite pero ella lo rechaza con rabia.


Frank llega muy nervioso a clase. Teme la reacción de Maite. Y de pronto esta aparece como de la nada.

--¡que susto me diste¡ --Frank.

--¿por qué me dejaste ayer plantada?

--porque tengo novia.

Carlota los interrumpe y se muere de celos.

--¿de que estás hablando tú con mi novio? –Carlota.

Maite los deja solos. 

--¡yo no soy de tu propiedad... ya estoy harto de que me celes como si fuera tu marido¡

Carlota se pone a llorar y a él le da pena. De todas formas, al día siguiente, es ella quien da por terminada la relación:

--no quiero salir con un hombre que las vuelve locas a todos, quiero que tengamos un bonito recuerdo de lo que hemos vivido. Nunca olvidaré que fuiste el primero.

Carlota se va y Frank no puede sino sentirse contento, libre.



Capitulo 4

 




Emília es la primera en llegar a la biblioteca. Maite y Javier hacen acto de presencia pero se aburren y no tardan en irse. Frank se sienta al lado de la joven. Le explica un rollo referente a cómo tiene que hacer el trabajo que ella no sabe que decirlo. Se ve que él sabe de que habla. Envidia su seguridad, su firmeza. 

--pero di tu algo –le dice muy simpático.

Ella lo mira alucinada por su inteligencia y por tenerlo tan cerca. Nunca habían estado juntos tanto tiempo.

--es que ya me parece bien así.

Frank se levanta y dice :

--pues entonces lo hacemos así.

Ella esperaba que ese día además de concretar hicieran algo, a parte que le apetecía estar aún más rato con el apuesto joven. Emília se queda trabajando. Finalmente se va a su casa. Sube por la calle principal de la ciudad y se sorprende al ver a Frank y Javier. Con el tiempo que ha pasado ya podían estar en su casa. Frank mira a Javier con complicidad:

--¿por qué no aprovechas y te vas con ella? –Frank.

--para nada... me espera mi virgencita.

Javier no le dice que Emília sólo le interesa para quitársela a él y como Frank parece no estar interesado en la mujer pues ha perdido el interés para Javier.

--ves con cuidado con esa niña y no te dejes los condones, si embarazas a una adolescente te puedes meter en un lío.

--tranquilo que yo controlo, papá –dice burlón.

Frank lo protege fraternalmente:

--no te rías tanto que como te pille su padre..







Se callan cuando Emília pasa por su lado. A la joven no le gusta la presencia de Javier así que los saluda y pasa de largo.

--espera, que subo contigo –le dice Frank.

Emília lo mira y suspira. Javier los ve irse con rabia. 

--tranquilo, Frank ya tiene demasiado con dos mujeres, no se va a liar con Emilia... –se dice.

Excitado se va a su cita.

Emília está muy nerviosa. Está feliz por tener a Frank a su lado y como no sabe que decirle pues hablan del trabajo. Ella lo mira fascinada. Nunca se había tan viva. Ella va por dónde él le dice. Entran en un parque que hay al final de la calle. Él se para en la entrada.

--bueno, yo te dejo que he quedado –le dice.

Emília se queda un poco triste pues esperaba estar más tiempo con ese chico que la vuelve loca. De hecho se ha desviado por él. Muy dulce él le da un beso en la mejilla y se despiden. La joven se acaricia la mejilla como en shock. La llama del amor prende con más fuerza que nunca. Se queda ahí mirando emocionada hasta que el guapo chico desaparece de su vista.

Frank llega a otra punta del parque muy sofocado. Siente que no está bien lo que está haciendo, que no puede estar con otra mujer sin antes romper con Carlota pero no se ha podido resistir a la llamada de Mary.

--No esperaba tu llamada... ¿cómo has encontrado mi número? –Frank.

Ella no contesta, lo besa con pasión y Frank pierde su voluntad.



Emília llega a casa muy sofocada también. Saluda a su abuela con mucho cariño. Enseguida corre a explicar lo ocurrido en su diario


“30 de octubre de 1992 (viernes)

querida amiga:

Estoy tan confundida. La verdad es que mis sentimientos hacia Frank son algo confusos. Rechazo su parte de chulo y a la vez me enloquece. Siento que sólo me interesa para una noche de amor y por eso quiero olvidarlo ya que no es lo que espero de un hombre pero a veces siento que es amor. Que Frank es el hombre de mi vida. No es una simple atracción. Su cuerpo me enloquece pero quiero algo más, lo quiero a él cómo persona independientemente de que esté muy bueno. Es cierto que está como un tren pero es muy buena persona. Es un poco vago pero es muy inteligente. Esta tarde he estado con él y he flipado al tenerlo tan cerca y por el rollo que me ha soltado. Se ve tan seguro de sí mismo. Y es que este hombre lo tiene todo. Es el hombre perfecto. El hombre que desea cualquier mujer. Es inteligente, atractivo y seductor. Su cuerpo es lo de menos, parece que su interior también es muy bello, muy rico. Es muy buen chico. Y es moreno como dijo la vidente. Yo creo que Frank es el hombre de mi vida. Estoy tan feliz... hace nada lo tenía a mi lado... Me ha besado... El beso que me ha dado en la mejilla me calienta todavía... ¡soy feliz¡”

Empieza una nueva semana. Emília se acerca a Maite para hacerle una pregunta sobre el trabajo.

--mejor ahora buscamos a Frank y se lo preguntamos.

Emília suspira. Frank está en el pasillo hablando con un chico. Las dos jóvenes se quedan distantes esperan a que el guapo joven acabe de hablar.

--¡luego dirán de las mujeres pero es que cuando éste se pone a hablar no para¡ --Maite.

Frank se acerca a ellas. Emília lo mira y respira amor. El joven se ha cortado el pelo y Emília lo ve aún más guapo. Maite le hace bromas sobre eso. Frank mira a Emília por si ella le dice algo pero la joven no se atreve. Frank sonríe con cara de bueno.




A media semana, en el instituto se realiza una donación de sangre. Emília dona sangre en la hora del recreo. La mayoría lo hace en la clase de lengua española ya que el profesor es un asco y todos se duermen. Frank y Javier, con la excusa de ir a donar sangre, se van al bar. Frank tiene muy mala cara, en cambio Javier está feliz.

--tienes cara de sospechoso –Frank.

--se me dio... la tonta esa se me regaló. Se hizo mujer en mis brazos

--¿te has acostado con esa niña? ¡a ver si te metes en un lío¡

Burlón Javier dice:

--la tengo loquita por mi, se va de la ciudad u estaba deshecha y me quiso dar su regalo... ¿y porque tienes mala cara?

--No sé... –Frank siente vergüenza y habla en voz baja—es que no he vuelto a saber de Mary y necesito lo que ella me hacía...

--Pero eres tú el que no quieres tener nada con ella en serio hasta que te libres de Carlota.

--Y es que no quiero pero no puedo evitar que mi cuerpo me pida cosas.

--¿y Carlota?

--eso es lo malo. Ella no quiere que tengamos intimidad hasta que mostremos abiertamente nuestro noviazgo y yo no estoy seguro, yo le que quiero es acabar con este noviazgo que nunca busqué. Pero la carne es débil

Frank está hecho un lío, necesita un consejo que su amigo no le da. A Javier no le preocupan los problemas de su amigo.

Los dos amigos llegan al final de la clase. Tienen el brazo encogido fingiendo que han donado sangre. Y en la siguiente clase, Frank pide permiso a la profesora para ir a donar sangre. Emília lo mira divertida:

--caradura –piensa pero con cariño.

--No le dé permiso que a él no le dejan donar por jovencito... es un Petit-suisse –dice Javier burlón a pesar que Frank intenta que calle. 

Finalmente Frank “vuelve a donar sangre”. Y ni siquiera poder donar ya que es sólo para mayores de edad.

(Petit-suisse, un yogur mini. En referencia que Frank es bajito y Javier. En eso lo gana y se siente orgulloso)




Esa tarde, Frank está en su casa y se da una buena ducha fría para bajar el calentón pero no puede dejar de pensar en Mary y aunque no quería hacerlo finalmente la llama él. Lo intenta varias veces. Nadie le contesta. Finalmente decide ir a buscar a Carlota. Él la devora con los ojos, se la quiere comer.

--ya sabes lo que quiero a cambio.

--si mañana... mañana –dice Frank intentando desnudarla y llevarla a la cama.

--pues mañana tendrás lo que busca.

--no me hagas esto, te necesito. –jadea desesperado.

A Carlota le gusta que el guapo joven le suplique y acaba cediendo. Se lo lleva al dormitorio.



Al día siguiente el puñal de los celos se clava en el corazón de Emília. Aunque no ve nada definitivo, si ve a Frank más cariñoso que nunca con Carlota. Emília no deja de mirarlos. Javier se acerca a ella divertido:

--a esa chica le gusta Frank pero él no es mejor que yo, aunque me dé igual y no sea por la apuesta tengo que lograr que se fijé en mi.–se dice.

Señalando a Frank, el chico dice:

--Frank es así con todas pero a la hora de la verdad nada. Ya te dije que lo que le gusta son las de 12-14. Las engaña, le promete lo que sea para acostarse con ellas y luego no las vuelve a llamar, lo siento porque es mi amigo pero es mala persona.

Emília mira a Frank en una mezcla de deseo y rabia.

--¿vamos a tomar algo? –Javier.

Ella no le dice nada y vuelve a su sitio con pena.

--aunque yo no tenga nada contigo tampoco me da la gana que lo tengas con él –se dice Javier.


Más tarde, mientras Frank camina entre los estrechos pasillos, Lali, una de la clase, atraída por el monumental y redondo trasero del guapo chico, le da un buen pellizco en dónde se sienta. Él se queja aunque irónicamente. Le gusta sentirse deseado.

Emília lo mira con dolor y rabia.


Emilia escribe llorando en su diario:

“7 de noviembre de 1992(sábado)

querida amiga:

Estoy tan cansada, tan confundida. Por un lado estoy deseando que llegue el lunes para volver a ver a Frank y por otro... ¡es un cerdo¡ ¡Está tonteando con una de la clase delante de todos y no dice nada cuando otra así porque sí le toca el culo. Todas se toman unas atribuciones y yo... en el fondo me da rabia no ser como ellas pero por otra pienso que Frank es puro cuerpo. Que todo en él es una fachada, que sólo quiere sexo y yo no voy a ser una más. No voy a volver a pensar en Frank. Me lo he prohibido”.

Capitulo 6

Frank está muy agobiado. Está en un bar con Javier. --ya me gustaría a mi que las chicas se pelearan por mi. Carlota te dejó si ahora se arr...