jueves, 5 de noviembre de 2026

Capitulo 6







Frank está muy agobiado. Está en un bar con Javier.

--ya me gustaría a mi que las chicas se pelearan por mi. Carlota te dejó si ahora se arrepiente pues no es tu culpa. Yo no dejaría escapar a Maite. –Javier.

--Me sentía tan contento por ser libre, tenía controlada a Maite que insiste en salir conmigo pero le podía ir dando largas pero no esperaba que Carlota se arrepintiera. La pobre está hecha polvo...

--¿y en que has quedado con las dos?

--Pues a Maite le he dicho que la ruptura con Carlota no es definitiva pero a Carlota le he dicho que lo tengo que pensar.

--pero alguna de las dos te gustará más.

--Pues la verdad es que no. Ya me he acostumbrado al sexo y es la única ventaja de tener novia pero odio sentirme atado y es que no sé cual de las dos elegir.

--Pues sal con las dos a escondidas.

--Sí para que se enteren y me los corten... Y lo peor es que mañana vamos a estar en casa de Maite para hacer el trabajo... ¿no se te ha olvidado, no? No llegues tarde.

--No tranquilo, a ver si no te van a violar esas dos.

--¡no seas bestia que seguro que los padre de Maite estarán con ella¡

Frank siente que está en un problema pero Javier se burla de él. De pronto Frank pone cara de enamorado.

--por eso no te gusta ninguna de las dos... ¿estás enamorado de otra? ¡¡¡No será Emília¡ --Javier molesto.

--pues no...¿¡cómo se te ocurre?¡ y hablando de ella a ver si mañana aprovechas o ¿ya no te gusta?

Javier no le dice nada. En realidad no tiene demasiado interés en la chica, lo que si no quiere es que esté con Frank. Sólo quería estar con lo chica si Frank quiere estar con ella.

--¡pues entonces en quien estés pensando¡ --Javier.

--¡en Mary¡

--¿en quien?

--La norteamericana...

--ah sí esa zorra que te hecho dos polvos y desapareció de tu vida sin decirte nada...

--Pues sí, no dejo de pensar en ella. Por ella sí me dejaría atar...

Frank dice esa frase con doble sentido recordando las cosas que hacía con la mujer.

--No entiendo porque me dio su número de teléfono si nunca me toma la llamada.

--ella es una mujer y tú un crío. Se divirtió contigo y ya está. Los dos os la pasasteis genial. No te quejes tanto.

--la hecho de menos.

--¿es que no tienes bastante con dos mujeres?

--Ni Maite ni Carlota son mujeres... no sé... debí ser más claro con Mary. Ella pensaría que no me interesa.

--Deja ya de pensar en esa mujer. Tal vez tuvo una urgencia o seguro que su desaparición está premeditada para tenerte aún más loco...

--pues lo consigue. No dejo de pensar en ella y nada me calma la sed de ella, a veces siento ganas de follarme a toda mujer que tengo delante. No me puedo controlar y me da miedo hacer daño a nadie.

--¿¡con sexo?¡ los hombres estamos haciendo un gran favor a las mujeres .Las hacemos gozar, ellas deberían pisar el suelo por el que pisamos.

Frank lo mira sin hacerlo mucho caso. Está agobiado.












Llega el día tan esperado por Emília. Es sábado y verá a su amado y estará con él. Tiene que ir a un barrio de las afueras de la ciudad que no conoce. Está muy nerviosa y llega una hora antes. Frank se hace esperar. Teme que no aparezca como Javier que pasa de venir. Finalmente llega Frank, una hora más tarde. El chico se disculpa muy dulce. Emília suspira.

--desde luego... unos se pasan y otros no llegan –Maite.

--¿porqué?¿qué pasó? –Frank.

--Nada que Emília casi nos saca de la cama pero en fin... ¿queréis tomar algo?

--un zumo –pide Emília.

--yo lo que sea menos zumo –Frank.

La madre de Maite les trae un zumo para Emília y cola para los otros dos. Maite siente pena ya que Frank no muestra interés en ella, a pesar, que con disimulo, le va tocando con la pierna. Frank se pone muy nervioso ya que el padre de la joven está mirando. Para realizar el trabajo tenían que traer un resumen de unas cuatro hojas que de hecho es ya la extensión total del trabajo. Emília sí lo ha traído. Frank sólo ha hecho una hoja y media y Maite media que le ha hecho su padre. Emília, mientras lee su parte, se pone muy nerviosa ya que todos la miran. En especial Frank. El padre de Maite felicita a la muchacha. Le dice que su trabajo está muy bien hecho. Añade que la parte de Frank también pero menos trabajada. Bajo las órdenes de Frank, al que Emília admira por su seguridad e inteligencia, se van seleccionando las párrafos que entrarán en el trabajo. Como nadie quiere hacerlo, Emília dice que será ella la que lo pasará a máquina.

--que sea máquina eléctrica –dice Frank.

--seguro que la vecina me la deja –Emília.

Frank se acerca a Emília y le pregunta cómo debe hacerlo. Le da consejos. Le dice las frases que tiene que poner, frases que les gusta a profesores como Ángel. Le pide que ponga su resumen tal cual y luego como no llegan a las medidas del trabajo pues el guapo chico selecciona los trozos mejores del de Emília. Ella le escucha atentamente y lo mira enamorada. La parte de ella está en catalán pero la de él en español y el trabajo tiene que ser en catalán. 

--cuidado sobretodo a traducir lo mío, y no hagas faltas... si alguna palabra no sabes cómo se escribe pues usas otra –Frank.

--pero que tenga sentido –dice Maite con desprecio.

En el fondo Maite siente que esa joven es su rival y por eso la quiere dejar mal.

--¡oye que está en COU¡ --la defiende Frank.

Maite se disculpa a la fuerza. Emília está feliz porque su amado la defendió. Cada uno tiene que poner su opinión. Frank y Emilia ya la tenían hecha pero no así Maite que se va a su cuarto. Frank y Emília se quedan solos. Ella está muy nerviosa. Ninguno de los dos habla.

--mira que tener que irse para hacer su opinión –se queja él.



Han pasado mucha rato juntos y Emília está feliz. No tiene prisa para irse y de hecho Maite tampoco. Quiere que se vaya Emília pero no Frank.

--ya es tarde y tú vives lejos ¿verdad? –Maite a Emilia.

--¿dónde vives? –Frank.

--en Rocafonda.

--Yo también... ¿dónde?

Resulta que los dos viven a muy pocos metros de distancia. Maite se muere de rabia. Emilia siente que es un sueño.

--pues vamos juntos –Frank.

El guapo chico se quiere ir ya pero Maite lo retiene:

--aún es pronto... el autobús aún no sale todavía. 

Tanto Maite como Frank se sorprende al enterarse que Emília llegó a pie ya que están a más de una hora de distancia de su casa y ni conocía la zona.

--si quieres vamos caminando –dice Frank nada convencido.

Emília le dice que como él quiera pero es que no lleva dinero. Sin problemas Frank le deja 25 pesetas, que es todo lo que le sobraba y Maite le deja las 50 restante (50 pesetas serían 30 céntimos. Un euro son 100 centimos). Aunque Maite siente celos, no quiere quedar mal ante Frank y además piensa que caminando estarán más rato juntos. Emília está tan nerviosa que no piensa en eso. Maite les enseña su cuarto. Se disculpa ya que es muy pequeño.

--el mío si que es pequeño –Frank.

Maite enseña orgullosa el curso de italiano que está haciendo y presume de todos los libros que tiene. Frank se queda muy impresionado.

--si hay más arriba del armario –Frank.

--y muchos más que me he leído –presume Maite.

Emília no dice que a ella le parecen pocos, que ella tiene más. Maite habla del trabajo con Frank.

--no sabes que mal que no haya podido hacer mi parte pero es que me ha sido imposible. –Maite.

--bueno pero al menos tú te has preocupado de que viniéramos a tu casa... –Emília piensa que eso no es ningún mérito ya que ella hubiera ofrecido su casa pero así pasará rato a solas con Frank-- y es que Javi ha pasado del todo y eso que ayer se lo recordé...

Frank mira la hora.

--bueno... creo que ya es hora... mejor nos vamos –Frank.

Maite no lo retiene pero no le falta ganas.







Emilia llega muy contenta a la parada con Frank. Se alegra que se les haya escapado el bus y por culpa de haberlos entretenido Maite y aún falte una hora para que pase el siguiente. Él no dice nada y se sienta y ella a su lado. Frank habla muy alterado del pasotismo de Javier:

--!ha repetido dos cursos y es que siempre lo deja todo... seguro que este año lo va a dejar también para trabajar de cualquier cosa. Así no va a llegar a ningún lado!

Frank está muy alterado. Le sabe mal el pasotismo de su amigo que ni siquiera se ha molestado en ir para hacer el trabajo. Emília lo escucha sin saber que decirle. El chico mueve mucho sus rodillas y se topa con las piernas. A ella le pierde el deseo.

-¡es que me pongo nervioso cada vez que hablo de él¡

A Emília le conmueve la preocupación de Frank por su amigo. El rato se le pasa volando a la joven. Llega el autobús. Se sientan, por iniciativa de él, el uno frente al otro. Son las dos y media y Emília está muy preocupado por su abuela ya que no le ha avisado de que iba a tardar tanto, claro que tampoco se lo imaginaba ella pero está feliz. Emília habla con Frank de los problemas que tiene con su abuela y de la posible causa.

--y es que si saliera mucho pero es que a la que me retraso ya la tengo nerviosa, si el otro día me vino a buscar al instituto cuando nos quedamos más tarde por el examen. Yo no podía saber que el profesor nos iba a dejar quedar más tarde siendo la última clase.

--pero la culpa es tuya por haberla acostumbrado a no salir. No debes enfadarte con ella –Frank-- ¿siempre habéis vivido solas?

--No, mi mamá murió en verano.

Frank le dice que lo siento algo incómodo y cambia de tema. A ella le hubiera gustado desahogarse con él.


El autobús se para un rato en la estación y Frank ve a una gordita fuera. Le llama y hablan desde la ventanilla. Emília siente rabia al pensar que la gorda va a subir con ellos.

--es del instituto –le dice él.

--No me importa –dice ella intentado ocultar su rabia.

--te lo digo para que no pienses que hablo con todo el mundo –le dice Frank a Emilia muy simpático.

El conductor se había ido a tomar un café y cuando vuelven entra nuevos pasajeros entre ellos la gorda que se sienta detrás de Frank. Los dos empiezan a hablar para rabia de Emília que se siente desplazada. La gorda es muy amiga de Frank y él se desahoga con ella. Así Emília se entera que Carlota, con la que salía, ha roto con él pero ahora quiere volver. También él habla de otra chica que quiere salir con él.

--No sé a cuál de las dos escoger. Me gusta quedar bien con todo el mundo.

Aunque la ternura de él la conmueve le da rabia que Frank esté con otras y que hable de eso delante de ella. No le sorprende que esté tan solicitado pero se muere de celos al pensar que ella no existe para él.





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